Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Cristo Viene Pronto
"Porque no hará nada Jehova el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas". Amos 3:7.

19/06/2008 GMT 1

El Hombre Nace Para La Afliccion

arsenio @ 00:14

Job 5

1AHORA pues da voces, si habrá quien te responda; ¿Y á cuál de los santos te volverás?
2Es cierto que al necio la ira lo mata, Y al codicioso consume la envidia.

3Yo he visto al necio que echaba raíces, Y en la misma hora maldije su habitación.

4Sus hijos estarán lejos de la salud, Y en la puerta serán quebrantados, Y no habrá quien los libre.

5Su mies comerán los hambrientos, Y sacaránla de entre las espinas, Y los sedientos beberán su hacienda.

6Porque la iniquidad no sale del polvo, Ni la molestia brota de la tierra.

7Empero como las centellas se levantan para volar por el aire, Así el hombre nace para la aflicción.

8Ciertamente yo buscaría á Dios, Y depositaría en él mis negocios:

9El cual hace cosas grandes é inescrutables, Y maravillas que no tienen cuento:

10Que da la lluvia sobre la haz de la tierra, Y envía las aguas por los campos:

11Que pone los humildes en altura, Y los enlutados son levantados á salud:

12Que frustra los pensamientos de los astutos, Para que sus manos no hagan nada:

13Que prende á los sabios en la astucia de ellos, Y el consejo de los perversos es entontecido;

14De día se topan con tinieblas, Y en mitad del día andan á tientas como de noche:

15Y libra de la espada al pobre, de la boca de los impíos, Y de la mano violenta;

16Pues es esperanza al menesteroso, Y la iniquidad cerrará su boca.

17He aquí, bienaventurado es el hombre á quien Dios castiga: Por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso.

18Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará: El hiere, y sus manos curan.

19En seis tribulaciones te librará, Y en la séptima no te tocará el mal.

20En el hambre te redimirá de la muerte, Y en la guerra de las manos de la espada.

21Del azote de la lengua serás encubierto; Ni temerás de la destrucción cuando viniere.

22De la destrucción y del hambre te reirás, Y no temerás de las bestias del campo:

23Pues aun con las piedras del campo tendrás tu concierto, Y las bestias del campo te serán pacíficas.

24Y sabrás que hay paz en tu tienda; Y visitarás tu morada, y no pecarás.

25Asimismo echarás de ver que tu simiente es mucha, Y tu prole como la hierba de la tierra.

26Y vendrás en la vejez á la sepultura, Como el montón de trigo que se coge á su tiempo.

27He aquí lo que hemos inquirido, lo cual es así: Oyelo, y juzga tú para contigo.

14/06/2008 GMT 1

Mi Socorro Viene de Jehova

arsenio @ 13:09

Salmos 121

ALZARÉ mis ojos á los montes, De donde vendrá mi socorro.
Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.

No dará tu pie al resbaladero; Ni se dormirá el que te guarda.

He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda á Israel.

Jehová es tu guardador: Jehová es tu sombra á tu mano derecha.

El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.

Jehová te guardará de todo mal: El guardará tu alma.

Jehová guardará tu salida y tu entrada, Desde ahora y para siempre.

05/06/2008 GMT 1

Como fue en los dias de Noe, en los dias de Lot

arsenio @ 21:08

Lucas 17

1Y A SUS discípulos dice: Imposible es que no vengan escándalos; mas ¡ay de aquél por quien vienen!
2Mejor le fuera, si le pusiesen al cuello una piedra de molino, y le lanzasen en el mar, que escandalizar á uno de estos pequeñitos.

3Mirad por vosotros: si pecare contra ti tu hermano, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.

4Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día se volviere á ti, diciendo, pésame, perdónale.

5Y dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.

6Entonces el Señor dijo: Si tuvieseis fe como un grano de mostaza, diréis á este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecerá.

7¿Y quién de vosotros tiene un siervo que ara ó apacienta, que vuelto del campo le diga luego: Pasa, siéntate á la mesa?

8¿No le dice antes: Adereza qué cene, y arremángate, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come tú y bebe?

9¿Da gracias al siervo porque hizo lo que le había sido mandado? Pienso que no.

10Así también vosotros, cuando hubiereis hecho todo lo que os es mandado, decid: Siervos inútiles somos, porque lo que debíamos hacer, hicimos.

11Y aconteció que yendo él á Jerusalem, pasaba por medio de Samaria y de Galilea.

12Y entrando en una aldea, viniéronle al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos,

13Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros.

14Y como él los vió, les dijo: Id, mostraos á los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios.

15Entonces uno de ellos, como se vió que estaba limpio, volvió, glorificando á Dios á gran voz;

16Y derribóse sobre el rostro á sus pies, dándole gracias: y éste era Samaritano.

17Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están?

18¿No hubo quien volviese y diese gloria á Dios sino este extranjero?

19Y díjole: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

20Y preguntado por los Fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia;

21Ni dirán: Helo aquí, ó helo allí: porque he aquí el reino de Dios entre vosotros está.

22Y dijo á sus discípulos: Tiempo vendrá, cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del hombre, y no lo veréis.

23Y os dirán: Helo aquí, ó helo allí. No vayáis, ni sigáis.

24Porque como el relámpago, relampagueando desde una parte de debajo del cielo, resplandece hasta la otra debajo del cielo, así también será el Hijo del hombre en su día.

25Mas primero es necesario que padezca mucho, y sea reprobado de esta generación.

26Y como fué en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del hombre.

27Comían, bebían, los hombres tomaban mujeres, y las mujeres maridos, hasta el día que entró Noé en el arca; y vino el diluvio, y destruyó á todos.

28Asimismo también como fué en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;

29Mas el día que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y destruyó á todos:

30Como esto será el día en que el Hijo del hombre se manifestará.

31En aquel día, el que estuviere en el terrado, y sus alhajas en casa, no descienda á tomarlas: y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás.

32Acordaos de la mujer de Lot.

33Cualquiera que procurare salvar su vida, la perderá; y cualquiera que la perdiere, la salvará.

34Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado.

35Dos mujeres estarán moliendo juntas: la una será tomada, y la otra dejada.

36Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.

37Y respondiendo, le dicen: ¿Dónde, Señor? Y él les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allá se juntarán también las águilas.

23/05/2008 GMT 1

El Testigo Fiel

arsenio @ 02:25

Apocalipsis 1
1LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; y la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo,
2El cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto.

3Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca.

4Juan á las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con vosotros, y paz del que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono;

5Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre,

6Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; á él sea gloria é imperio para siempre jamás. Amén.

7He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amén.

8Yo soy el Alpha y la Omega, principio y fin, dice el Señor, que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.

9Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el reino, y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.

10Yo fuí en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

11Que decía: Yo soy el Alpha y Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envía lo á las siete iglesias que están en Asia; á Efeso, y á Smirna, y á Pérgamo, y á Tiatira, y á Sardis, y á Filadelfia, y á Laodicea.

12Y me volví á ver la voz que hablaba conmigo: y vuelto, vi siete candeleros de oro;

13Y en medio de los siete candeleros, uno semejante al Hijo del hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con una cinta de oro.

14Y su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve; y sus ojos como llama de fuego;

15Y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas.

16Y tenía en su diestra siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

17Y cuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último;

18Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte.

19Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas:

20El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.

11/05/2008 GMT 1

Como ovejas que no tienen pastor

arsenio @ 15:40

35Y rodeaba Jesús por todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y todo achaque en el pueblo.

36Y viendo las gentes, tuvo compasión de ellas; porque estaban derramadas y esparcidas como ovejas que no tienen pastor.

37Entonces dice á sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
38Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros á su mies.

Mateo 9:35-38 (Reina-Valera Antigua)

01/04/2008 GMT 1

El Buen Pastor

arsenio @ 13:47

1DE cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, mas sube por otra parte, el tal es ladrón y robador.
2Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.

3A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz: y á sus ovejas llama por nombre, y las saca.

4Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.

5Mas al extraño no seguirán, antes huirán de él: porque no conocen la voz de los extraños.

6Esta parábola les dijo Jesús; mas ellos no entendieron qué era lo que les decía.

7Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.

8Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y robadores; mas no los oyeron las ovejas.

9Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

10El ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

11Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas.

12Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve al lobo que viene, y deja las ovejas, y huye, y el lobo las arrebata, y esparce las ovejas.

13Así que, el asalariado, huye, porque es asalariado, y no tiene cuidado de las ovejas.

14Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.

15Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

16También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también me conviene traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.

17Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla á tomar.

18Nadie me la quita, mas yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla á tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

19Y volvió á haber disensión entre los Judíos por estas palabras.

20Y muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿para qué le oís?

21Decían otros: Estas palabras no son de endemoniado: ¿puede el demonio abrir los ojos de los ciegos?

22Y se hacía la fiesta de la dedicación en Jerusalem; y era invierno;

23Y Jesús andaba en el templo por el portal de Salomón.

24Y rodeáronle los Judíos y dijéronle: ¿Hasta cuándo nos has de turbar el alma? Si tú eres el Cristo, dínos lo abiertamente.

25Respondióles Jesús: Os lo he dicho, y no creéis: las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí;

26Mas vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.

27Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen;

28Y yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano.

29Mi Padre que me las dió, mayor que todos es y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

30Yo y el Padre una cosa somos.

31Entonces volvieron á tomar piedras los Judíos para apedrearle.

32Respondióles Jesús: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre, ¿por cuál obra de esas me apedreáis?

33Respondiéronle los Judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios.

34Respondióles Jesús: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, Dioses sois?

35Si dijo, dioses, á aquellos á los cuales fué hecha palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada);

36¿A quien el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?

37Si no hago obras de mi Padre, no me creáis.

38Mas si las hago, aunque á mí no creáis, creed á las obras; para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre.

39Y procuraban otra vez prenderle; mas él se salió de sus manos;

40Y volvióse tras el Jordán, á aquel lugar donde primero había estado bautizando Juan; y estúvose allí.

41Y muchos venían á él, y decían: Juan, á la verdad, ninguna señal hizo; mas todo lo que Juan dijo de éste, era verdad.

42Y muchos creyeron allí en él.

Juan 10

07/02/2008 GMT 1

El Fin Viene

arsenio @ 14:57

1Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo:
2Y tú, hijo del hombre, así ha dicho el Señor Jehová á la tierra de Israel: El fin, el fin viene sobre los cuatro cantones de la tierra.

3Ahora será el fin sobre ti, y enviaré sobre ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti todas tus abominaciones.

4Y mi ojo no te perdonará, ni tendré misericordia; antes pondré sobre ti tus caminos, y en medio de ti estarán tus abominaciones; y sabréis que yo soy Jehová.

5Así ha dicho el Señor Jehová: Un mal, he aquí que viene un mal.

6Viene el fin, el fin viene: hase despertado contra ti; he aquí que viene.

7La mañana viene para ti, oh morador de la tierra; el tiempo viene, cercano está el día; día de alboroto, y no de alegría sobre los montes.

8Ahora presto derramaré mi ira sobre ti, y cumpliré en ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti tus abominaciones.

9Y mi ojo no perdonará, ni tendré misericordia: según tus caminos pondré sobre ti, y en medio de ti serán tus abominaciones; y sabréis que yo Jehová soy el que hiero.

10He aquí el día, he aquí que viene: ha salido la mañana; florecido ha la vara, ha reverdecido la soberbia.

11La violencia se ha levantado en vara de impiedad; ninguno quedará de ellos, ni de su multitud, ni uno de los suyos; ni habrá quien de ellos se lamente.

12El tiempo es venido, acercóse el día: el que compra, no se huelgue, y el que vende, no llore: porque la ira está sobre toda su multitud.

13Porque el que vende no tornará á lo vendido, aunque queden vivos: porque la visión sobre toda su multitud no será cancelada; y ninguno podrá, á causa de su iniquidad, amparar su vida.

14Tocarán trompeta, y aparejarán todas las cosas, y no habrá quien vaya á la batalla: porque mi ira está sobre toda su multitud.

15De fuera cuchillo, de dentro pestilencia y hambre: el que estuviere en el campo morirá á cuchillo; y al que estuviere en la ciudad, consumirálo hambre y pestilencia.

16Y los que escaparen de ellos, huirán y estarán sobre los montes como palomas de los valles, gimiendo todos cada uno por su iniquidad.

17Todas manos serán descoyuntadas, y declinarán como aguas todas rodillas.

18Ceñirse han también de sacos, y cubrirálos temblor; y en todo rostro habrá confusión, y en todas sus cabezas peladura.

19Arrojarán su plata por las calles, y su oro será desechado; su plata ni su oro, no podrá librarlos en el día del furor de Jehová; no saciarán su alma, ni henchirán sus entrañas: porque ha sido tropiezo para su maldad.

20Por cuanto la gloria de su ornamento pusieron en soberbia, é hicieron en ella imágenes de sus abominaciones, de sus estatuas: por eso se la torné á ellos en alejamiento;

21Y en mano de extraños la entregué para ser saqueada, y en despojo á los impíos de la tierra, y la contaminarán.

22Y apartaré de ellos mi rostro, y violarán mi lugar secreto; pues entrarán en él destruidores, y le profanarán.

23Haz una cadena: porque la tierra está llena de juicios de sangres, y la ciudad está llena de violencia.

24Traeré por tanto los más malos de las naciones, los cuales poseerán sus casas; y haré cesar la soberbia de los poderosos, y sus santuarios serán profanados.

25Destrucción viene; y buscarán la paz, y no la habrá.

26Quebrantamiento vendrá sobre quebrantamiento, y rumor será sobre rumor; y buscarán respuesta del profeta, mas la ley perecerá del sacerdote, y el consejo de los ancianos.

27El rey se enlutará, y el príncipe se vestirá de asolamiento, y las manos del pueblo de la tierra serán conturbadas: según su camino haré con ellos, y con los juicios de ellos los juzgaré; y sabrán que yo soy Jehová.

Ezequiel 7 (Reina-Valera Antigua)

03/02/2008 GMT 1

Cristo Viene Pronto

arsenio @ 07:39

En el Principio era El Verbo...

arsenio @ 03:31

1EN el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
2Este era en el principio con Dios.

3Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fué hecho.

4En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

5Y la luz en las tinieblas resplandece; mas las tinieblas no la comprendieron.

6Fué un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.

7Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que todos creyesen por él.

8No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.

9Aquel era la luz verdadera, que alumbra á todo hombre que viene á este mundo.

10En el mundo estaba, y el mundo fué hecho por él; y el mundo no le conoció.

11A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

12Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre:

13Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios.

14Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

15Juan dió testimonio de él, y clamó diciendo: Este es del que yo decía: El que viene tras mí, es antes de mí: porque es primero que yo.

16Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia.

17Porque la ley por Moisés fué dada: mas la gracia y la verdad por Jesucristo fué hecha.

18A Dios nadie le vió jamás: el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le declaró.

19Y éste es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de Jerusalem sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?

20Y confesó, y no negó; mas declaró: No soy yo el Cristo.

21Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.

22Dijéronle: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta á los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?

23Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta.

24Y los que habían sido enviados eran de los Fariseos.

25Y preguntáronle, y dijéronle: ¿Por qué pues bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?

26Y Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros ha estado á quien vosotros no conocéis.

27Este es el que ha de venir tras mí, el cual es antes de mí: del cual yo no soy digno de desatar la correa del zapato.

28Estas cosas acontecieron en Betábara, de la otra parte del Jordán, donde Juan bautizaba.

29El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

30Este es del que dije: Tras mí viene un varón, el cual es antes de mí: porque era primero que yo.

31Y yo no le conocía; más para que fuese manifestado á Israel, por eso vine yo bautizando con agua.

32Y Juan dió testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y reposó sobre él.

33Y yo no le conocía; mas el que me envió á bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo.

34Y yo le vi, y he dado testimonio que éste es el Hijo de Dios.

35El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.

36Y mirando á Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios.

37Y oyéronle los dos discípulos hablar, y siguieron á Jesús.

38Y volviéndose Jesús, y viéndolos seguir le, díceles: ¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabbí (que declarado quiere decir Maestro) ¿dónde moras?

39Díceles: Venid y ved. Vinieron, y vieron donde moraba, y quedáronse con él aquel día: porque era como la hora de las diez.

40Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído de Juan, y le habían seguido.

41Este halló primero á su hermano Simón, y díjole: Hemos hallado al Mesías (que declarado es, el Cristo).

42Y le trajo á Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás: tú serás llamado Cephas (que quiere decir, Piedra).

43El siguiente día quiso Jesús ir á Galilea, y halla á Felipe, al cual dijo: Sígueme.

44Y era Felipe de Bethsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro.

45Felipe halló á Natanael, y dícele: Hemos hallado á aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas: á Jesús, el hijo de José, de Nazaret.

46Y díjole Natanael: ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? Dícele Felipe: Ven y ve.

47Jesús vió venir á sí á Natanael, y dijo de él: He aquí un verdadero Israelita, en el cual no hay engaño.

48Dícele Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús, y díjole: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi.

49Respondió Natanael, y díjole: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.

50Respondió Jesús y díjole: ¿Porque te dije, te vi debajo de la higuera, crees? cosas mayores que éstas verás.

51Y dícele: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre.
Juan 1 (Reina-Valera Antigua)

01/02/2008 GMT 1

Cristo Viene Pronto

arsenio @ 06:34

"Varones Galileos, ¿qué estáis mirando al cielo? este mismo Jesús que ha sido tomado desde vosotros arriba en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo". Hechos 1:11.

Hechos 1 (Reina-Valera Antigua)

1EN el primer tratado, oh Teófilo, he hablado de todas las cosas que Jesús comenzó á hacer y á enseñar,
2Hasta el día en que, habiendo dado mandamientos por el Espíritu Santo á los apóstoles que escogió, fué recibido arriba;

3A los cuales, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoles por cuarenta días, y hablándo les del reino de Dios.

4Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalem, sino que esperasen la promesa del Padre, que oísteis, dijo, de mí.

5Porque Juan á la verdad bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo no muchos días después de estos.

6Entonces los que se habían juntado le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restituirás el reino á Israel en este tiempo?

7Y les dijo: No toca á vosotros saber los tiempos ó las sazones que el Padre puso en su sola potestad;

8Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me sereís testigos en Jerusalem, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.

9Y habiendo dicho estas cosas, viéndo lo ellos, fué alzado; y una nube le recibió y le quitó de sus ojos.

10Y estando con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él iba, he aquí dos varones se pusieron junto á ellos en vestidos blancos;

11Los cuales también les dijeron: Varones Galileos, ¿qué estáis mirando al cielo? este mismo Jesús que ha sido tomado desde vosotros arriba en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

12Entonces se volvieron á Jerusalem del monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalem camino de un sábado.

13Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, y Juan y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, y Simón Zelotes, y Judas hermano de Jacobo.

14Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.

15Y en aquellos días, Pedro, levantándose en medio de los hermanos, dijo (y era la compañía junta como de ciento y veinte en número):

16Varones hermanos, convino que se cumpliese la Escritura, la cual dijo antes el Espíritu Santo por la boca de David, de Judas, que fué guía de los que prendieron á Jesús;

17El cuál era contado con nosotros, y tenía suerte en este ministerio.

18Este, pues, adquirió un campo del salario de su iniquidad, y colgándose, reventó por medio, y todas sus entrañas se derramaron.

19Y fué notorio á todos los moradores de Jerusalem; de tal manera que aquel campo es llamado en su propia lengua, Acéldama, que es, Campo de sangre.

20Porque está escrito en el libro de los salmos: Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella; y: Tome otro su obispado.

21Conviene, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entró y salió entre nosotros,

22Comenzando desde el bautismo de Juan, hasta el día que fué recibido arriba de entre nosotros, uno sea hecho testigo con nosotros de su resurrección.

23Y señalaron á dos: á José, llamado Barsabas, que tenía por sobrenombre Justo, y á Matías.

24Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál escoges de estos dos,

25Para que tome el oficio de este ministerio y apostolado, del cual cayó Judas por transgresión, para irse á su lugar.

26Y les echaron suertes, y cayó la suerte sobre Matías; y fué contado con los once apóstoles.

Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis