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Cristo Viene Pronto
"Porque no hará nada Jehova el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas". Amos 3:7.

Categoría: Oracion

04/09/2009 GMT 4

Y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.

arsenio @ 23:08

Salmos 90

1SEñOR, tú nos has sido refugio En generación y en generación.

2Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.

3Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, Y dices: Convertíos, hijos de los hombres.

4Porque mil años delante de tus ojos, Son como el día de ayer, que pasó, Y como una de las vigilias de la noche.

5Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño; Como la hierba que crece en la mañana:

6En la mañana florece y crece; A la tarde es cortada, y se seca.

7Porque con tu furor somos consumidos, Y con tu ira somos conturbados.

8Pusiste nuestras maldades delante de ti, Nuestros yerros á la luz de tu rostro.

9Porque todos nuestros días declinan á causa de tu ira; Acabamos nuestros años como un pensamiento.

10Los días de nuestra edad son setenta años; Que si en los más robustos son ochenta años, Con todo su fortaleza es molestia y trabajo; Porque es cortado presto, y volamos.

11¿Quién conoce la fortaleza de tu ira, Y tu indignación según que debes ser temido?

12Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.

13Vuélvete, oh Jehová: ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos.

14Sácianos presto de tu misericordia: Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.

15Alégranos conforme á los días que nos afligiste, Y los años que vimos mal.

16Aparezca en tus siervos tu obra, Y tu gloria sobre sus hijos.

17Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: Y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, La obra de nuestras manos confirma.

16/06/2009 GMT 1

La tierra está llena de tus beneficios

arsenio @ 12:37

Salmos 104

1BENDICE, alma mía, á Jehová. Jehová, Dios mío, mucho te has engrandecido; Haste vestido de gloria y de magnificencia.

2El que se cubre de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina;

3Que establece sus aposentos entre las aguas; El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento;

4El que hace á sus ángeles espíritus, Sus ministros al fuego flameante.

5El fundó la tierra sobre sus basas; No será jamás removida.

6Con el abismo, como con vestido, la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas.

7A tu reprensión huyeron; Al sonido de tu trueno se apresuraron;

8Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste.

9Pusísteles término, el cual no traspasarán; Ni volverán á cubrir la tierra.

10Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos; Van entre los montes.

11Abrevan á todas las bestias del campo: Quebrantan su sed los asnos montaraces.

12Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; Entre las ramas dan voces.

13El que riega los montes desde sus aposentos: Del fruto de sus obras se sacia la tierra.

14El que hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre; Sacando el pan de la tierra.

15Y el vino que alegra el corazón del hombre, Y el aceite que hace lucir el rostro, Y el pan que sustenta el corazón del hombre.

16Llénanse de jugo los árboles de Jehová, Los cedros del Líbano que él plantó.

17Allí anidan las aves; En las hayas hace su casa la cigüeña.

18Los montes altos para las cabras monteses; Las peñas, madrigueras para los conejos.

19Hizo la luna para los tiempos: El sol conoce su ocaso.

20Pone las tinieblas, y es la noche: En ella corretean todas las bestias de la selva.

21Los leoncillos braman á la presa, Y para buscar de Dios su comida.

22Sale el sol, recógense, Y échanse en sus cuevas.

23Sale el hombre á su hacienda, Y á su labranza hasta la tarde.

24¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: La tierra está llena de tus beneficios.

25Asimismo esta gran mar y ancha de términos: En ella pescados sin número, Animales pequeños y grandes.

26Allí andan navíos; Allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella.

27Todos ellos esperan en ti, Para que les des su comida á su tiempo.

28Les das, recogen; Abres tu mano, hártanse de bien.

29Escondes tu rostro, túrbanse: Les quitas el espíritu, dejan de ser, Y tórnanse en su polvo.

30Envías tu espíritu, críanse: Y renuevas la haz de la tierra.

31Sea la gloria de Jehová para siempre; Alégrese Jehová en sus obras;

32El cual mira á la tierra, y ella tiembla; Toca los montes, y humean.

33A Jehová cantaré en mi vida: A mi Dios salmearé mientras viviere.

34Serme ha suave hablar de él: Yo me alegraré en Jehová.

35Sean consumidos de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, á Jehová. Aleluya.

18/04/2009 GMT 1

Lávame, y seré emblanquecido más que la nieve (Salmos 51)

arsenio @ 12:11

Salmos 51

1TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: Conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

2Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.

3Porque yo reconozco mis rebeliones; Y mi pecado está siempre delante de mí.

4A ti, á ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos: Porque seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.

5He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.

6He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

7Purifícame con hisopo, y será limpio: Lávame, y seré emblanquecido más que la nieve.
8Hazme oir gozo y alegría; Y se recrearán los huesos que has abatido.

9Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades.

10Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11No me eches de delante de ti; Y no quites de mí tu santo espíritu.

12Vuélveme el gozo de tu salud; Y el espíritu libre me sustente.

13Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; Y los pecadores se convertirán á ti.

14Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: Cantará mi lengua tu justicia.

15Señor, abre mis labios; Y publicará mi boca tu alabanza.

16Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; No quieres holocausto.

17Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

18Haz bien con tu benevolencia á Sión: Edifica los muros de Jerusalem.

19Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto ú ofrenda del todo quemada: Entonces ofrecerán sobre tu altar becerros.

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