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Cristo Viene Pronto
"Porque no hará nada Jehova el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas". Amos 3:7.

Categoría: Esperanza

26/06/2009 GMT 1

Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero

arsenio @ 12:51

Apocalipsis 19

1DESPUÉS de estas cosas oí una gran voz de gran compañía en el cielo, que decía: Aleluya: Salvación y honra y gloria y potencia al Señor Dios nuestro

2Porque sus juicios son verdaderos y justos; porque él ha juzgado á la grande ramera, que ha corrompido la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella.

3Y otra vez dijeron: Aleluya. Y su humo subió para siempre jamás.

4Y los veinticuatro ancianos y los cuatro animales se postraron en tierra, y adoraron á Dios que estaba sentado sobre el trono, diciendo: Amén: Aleluya.

5Y salió una voz del trono, que decía: Load á nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes.

6Y oí como la voz de una grande compañía, y como el ruido de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: Aleluya: porque reinó el Señor nuestro Dios Todopoderoso.

7Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque son venidas las bodas del Cordero, y su esposa se ha aparejado.

8Y le fué dado que se vista de lino fino, limpio y brillante: porque el lino fino son las justificaciones de los santos.

9Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas.

10Y yo me eché á sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora á Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.

11Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea.

12Y sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno entendía sino él mismo.

13Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.

14Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.

15Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes: y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.

16Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEñOR DE SEñORES.

17Y vi un ángel que estaba en el sol, y clamó con gran voz, diciendo á todas las aves que volaban por medio del cielo: Venid, y congregaos á la cena del gran Dios,

18Para que comáis carnes de reyes, y de capitanes, y carnes de fuertes, y carnes de caballos, y de los que están sentados sobre ellos; y carnes de todos, libres y siervos, de pequeños y de grandes

19Y vi la bestia, y los reyes de la tierra y sus ejércitos, congregados para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo, y contra su ejército.

20Y la bestia fué presa, y con ella el falso profeta que había hecho las señales delante de ella, con las cuales había engañado á los que tomaron la señal de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego ardiendo en azufre.

21Y los otros fueron muertos con la espada que salía de la boca del que estaba sentado sobre el caballo, y todas las aves fueron hartas de las carnes de ellos.

16/06/2009 GMT 1

La tierra está llena de tus beneficios

arsenio @ 12:37

Salmos 104

1BENDICE, alma mía, á Jehová. Jehová, Dios mío, mucho te has engrandecido; Haste vestido de gloria y de magnificencia.

2El que se cubre de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina;

3Que establece sus aposentos entre las aguas; El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento;

4El que hace á sus ángeles espíritus, Sus ministros al fuego flameante.

5El fundó la tierra sobre sus basas; No será jamás removida.

6Con el abismo, como con vestido, la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas.

7A tu reprensión huyeron; Al sonido de tu trueno se apresuraron;

8Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste.

9Pusísteles término, el cual no traspasarán; Ni volverán á cubrir la tierra.

10Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos; Van entre los montes.

11Abrevan á todas las bestias del campo: Quebrantan su sed los asnos montaraces.

12Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; Entre las ramas dan voces.

13El que riega los montes desde sus aposentos: Del fruto de sus obras se sacia la tierra.

14El que hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre; Sacando el pan de la tierra.

15Y el vino que alegra el corazón del hombre, Y el aceite que hace lucir el rostro, Y el pan que sustenta el corazón del hombre.

16Llénanse de jugo los árboles de Jehová, Los cedros del Líbano que él plantó.

17Allí anidan las aves; En las hayas hace su casa la cigüeña.

18Los montes altos para las cabras monteses; Las peñas, madrigueras para los conejos.

19Hizo la luna para los tiempos: El sol conoce su ocaso.

20Pone las tinieblas, y es la noche: En ella corretean todas las bestias de la selva.

21Los leoncillos braman á la presa, Y para buscar de Dios su comida.

22Sale el sol, recógense, Y échanse en sus cuevas.

23Sale el hombre á su hacienda, Y á su labranza hasta la tarde.

24¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: La tierra está llena de tus beneficios.

25Asimismo esta gran mar y ancha de términos: En ella pescados sin número, Animales pequeños y grandes.

26Allí andan navíos; Allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella.

27Todos ellos esperan en ti, Para que les des su comida á su tiempo.

28Les das, recogen; Abres tu mano, hártanse de bien.

29Escondes tu rostro, túrbanse: Les quitas el espíritu, dejan de ser, Y tórnanse en su polvo.

30Envías tu espíritu, críanse: Y renuevas la haz de la tierra.

31Sea la gloria de Jehová para siempre; Alégrese Jehová en sus obras;

32El cual mira á la tierra, y ella tiembla; Toca los montes, y humean.

33A Jehová cantaré en mi vida: A mi Dios salmearé mientras viviere.

34Serme ha suave hablar de él: Yo me alegraré en Jehová.

35Sean consumidos de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, á Jehová. Aleluya.

20/05/2009 GMT 1

Exhortación a la firmeza como Cristo

arsenio @ 11:39

1 Pedro 4

1PUES que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también estad armados del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, cesó de pecado;

2Para que ya el tiempo que queda en carne, viva, no á las concupiscencias de los hombres, sino á la voluntad de Dios.

3Porque nos debe bastar que el tiempo pasado de nuestra vida hayamos hecho la voluntad de los Gentiles, cuando conversábamos en lascivias, en concupiscencias, en embriagueces, abominables idolatrías.

4En lo cual les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfrenamiento de disolución, ultrajándoos:

5Los cuales darán cuenta al que está aparejado para juzgar los vivos y los muertos.

6Porque por esto también ha sido predicado el evangelio á los muertos; para que sean juzgados en carne según los hombres, y vivan en espíritu según Dios.

7Mas el fin de todas las cosas se acerca: sed pues templados, y velad en oración.

8Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados.

9Hospedaos los unos á los otros sin murmuraciones.

10Cada uno según el don que ha recibido, adminístrelo á los otros, como buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios.

11Si alguno habla, hable conforme á las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme á la virtud que Dios suministra: para que en todas cosas sea Dios glorificado por Jesucristo, al cual es gloria é imperio para siempre jamás. Amén.

12Carísimos, no os maravilléis cuando sois examinados por fuego, lo cual se hace para vuestra prueba, como si alguna cosa peregrina os aconteciese;

13Antes bien gozaos en que sois participantes de las aflicciones de Cristo; para que también en la revelación de su gloria os gocéis en triunfo.

14Si sois vituperados en el nombre de Cristo, sois bienaventurados; porque la gloria y el Espíritu de Dios reposan sobre vosotros. Cierto, según ellos, él es blasfemado, mas según vosotros es glorificado.

15Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, ó ladrón, ó malhechor, ó por meterse en negocios ajenos.

16Pero si alguno padece como Cristiano, no se avergüence; antes glorifique á Dios en esta parte.

17Porque es tiempo de que el juicio comience de la casa de Dios: y si primero comienza por nosotros, ¿qué será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?

18Y si el justo con dificultad se salva; ¿á dónde aparecerá el infi

30/04/2009 GMT 1

Ellos como oyeron que vivía, visto de ella, no lo creyeron

arsenio @ 11:46

1Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María madre de Jacobo, y Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle.

2Y muy de mañana, el primer día de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol.

3Y decían entre sí: ¿Quién nos revolverá la piedra de la puerta del sepulcro?

4Y como miraron, ven la piedra revuelta; que era muy grande.

5Y entradas en el sepulcro, vieron un mancebo sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron.

6Más él les dice: No os asustéis: buscáis á Jesús Nazareno, el que fué crucificado; resucitado há, no está aquí; he aquí el lugar en donde le pusieron.

7Mas id, decid á sus discípulos y á Pedro, que él va antes que vosotros á Galilea: allí le veréis, como os dijo.

8Y ellas se fueron huyendo del sepulcro; porque las había tomado temblor y espanto; ni decían nada á nadie, porque tenían miedo.

9Mas como Jesús resucitó por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente á María Magdalena, de la cual había echado siete demonios.

10Yendo ella, lo hizo saber á los que habían estado con él, que estaban tristes y llorando.

11Y ellos como oyeron que vivía, y que había sido visto de ella, no lo creyeron.

Marcos 16: 1-11.

18/04/2009 GMT 1

Lávame, y seré emblanquecido más que la nieve (Salmos 51)

arsenio @ 12:11

Salmos 51

1TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: Conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

2Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.

3Porque yo reconozco mis rebeliones; Y mi pecado está siempre delante de mí.

4A ti, á ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos: Porque seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.

5He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.

6He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

7Purifícame con hisopo, y será limpio: Lávame, y seré emblanquecido más que la nieve.
8Hazme oir gozo y alegría; Y se recrearán los huesos que has abatido.

9Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades.

10Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11No me eches de delante de ti; Y no quites de mí tu santo espíritu.

12Vuélveme el gozo de tu salud; Y el espíritu libre me sustente.

13Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; Y los pecadores se convertirán á ti.

14Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: Cantará mi lengua tu justicia.

15Señor, abre mis labios; Y publicará mi boca tu alabanza.

16Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; No quieres holocausto.

17Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

18Haz bien con tu benevolencia á Sión: Edifica los muros de Jerusalem.

19Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto ú ofrenda del todo quemada: Entonces ofrecerán sobre tu altar becerros.

11/04/2009 GMT 1

Se le dará su pan, y sus aguas serán ciertas.

arsenio @ 14:59

Isaías 33

1¡AY de ti, el que saqueas, y nunca fuiste saqueado; el que haces deslealtad, bien que nadie contra ti la hizo! Cuando acabares de saquear, serás tú saqueado; y cuando acabares de hacer deslealtad, haráse contra ti.

2Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, á ti hemos esperado: tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salud en tiempo de la tribulación.

3Los pueblos huyeron á la voz del estruendo; las gentes fueron esparcidas por tus levantamientos.

4Mas vuestra presa será cogida como cuando cogen las orugas: correrá sobre ellos como de una á otra parte corren las langostas.

5Será ensalzado Jehová, el cual mora en las alturas: llenó á Sión de juicio y de justicia.

6Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y la fuerza de la salvación: el temor de Jehová será su tesoro.

7He aquí que sus embajadores darán voces afuera; los mensajeros de paz llorarán amargamente.

8Las calzadas están desechas, cesaron los caminantes: anulado ha la alianza, aborreció las ciudades, tuvo en nada los hombres.

9Enlutóse, enfermó la tierra: el Líbano se avergonzó, y fué cortado: hase tornado Sarón como desierto; y Basán y Carmel fueron sacudidos.

10Ahora me levantaré, dice Jehová; ahora seré ensalzado, ahora seré engrandecido.

11Concebisteis hojarascas, aristas pariréis: el soplo de vuestro fuego os consumirá.

12Y los pueblos serán como cal quemada: como espinas cortadas serán quemados con fuego.

13Oid, los que estáis lejos, lo que he hecho; y vosotros los cercanos, conoced mi potencia.

14Los pecadores se asombraron en Sión, espanto sobrecogió á los hipócritas. ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿quién de nosotros habitará con las llamas eternas?

15El que camina en justicia, y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos por no recibir cohecho, el que tapa su oreja por no oir sangres, el que cierra sus ojos por no ver cosa mala:

16Este habitará en las alturas: fortalezas de rocas serán su lugar de acogimiento; se le dará su pan, y sus aguas serán ciertas.

17Tus ojos verán al Rey en su hermosura; verán la tierra que está lejos.

18Tu corazón imaginará el espanto, y dirá: ¿Qué es del escriba? ¿qué del pesador? ¿qué del que pone en lista las casas más insignes?

19No verás á aquel pueblo espantable, pueblo de lengua oscura de entender, de lengua tartamuda que no comprendas.

20Mira á Sión, ciudad de nuestras solemnidades: tus ojos verán á Jerusalem, morada de quietud, tienda que no será desarmada, ni serán arrancadas sus estacas, ni ninguna de sus cuerdas será rota.

21Porque ciertamente allí será Jehová para con nosotros fuerte, lugar de ríos, de arroyos muy anchos, por el cual no andará galera, ni por él pasará grande navío.

22Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey, él mismo nos salvará.

23Tus cuerdas se aflojaron; no afirmaron su mástil, ni entesaron la vela: repartiráse entonces presa de muchos despojos: los cojos arrebatarán presa.

24No dirá el morador: Estoy enfermo: el pueblo que morare en ella será absuelto de pecado.

28/02/2009 GMT 1

Ejemplos De Fe'

arsenio @ 18:10

Hebreos 11

1ES pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven.

2Porque por ella alcanzaron testimonio los antiguos.

3Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de Dios, siendo hecho lo que se ve, de lo que no se veía.

4Por la fe Abel ofreció á Dios mayor sacrificio que Caín, por la cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio á sus presentes; y difunto, aun habla por ella.

5Por la fe Enoc fué traspuesto para no ver muerte, y no fué hallado, porque lo traspuso Dios. Y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado á Dios.

6Empero sin fe es imposible agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

7Por la fe Noé, habiendo recibido respuesta de cosas que aun no se veían, con temor aparejó el arca en que su casa se salvase: por la cual fe condenó al mundo, y fué hecho heredero de la justicia que es por la fe.

8Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por heredad; y salió sin saber dónde iba.

9Por fe habitó en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en cabañas con Isaac y Jacob, herederos juntamente de la misma promesa:

10Porque esperaba ciudad con fundamentos, el artífice y hacedor de la cual es Dios.

11Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir simiente; y parió aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó ser fiel el que lo había prometido.

12Por lo cual también, de uno, y ése ya amortecido, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena inmunerable que está á la orilla de la mar.

13Conforme á la fe murieron todos éstos sin haber recibido las promesas, sino mirándolas de lejos, y creyéndolas, y saludándolas, y confesando que eran peregrinos y advenedizos sobre la tierra.

14Porque los que esto dicen, claramente dan á entender que buscan una patria.

15Que si se acordaran de aquella de donde salieron, cierto tenían tiempo para volverse:

16Empero deseaban la mejor, es á saber, la celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos: porque les había aparejado ciudad.

17Por fe ofreció Abraham á Isaac cuando fué probado, y ofrecía al unigénito el que había recibido las promesas,

18Habiéndole sido dicho: En Isaac te será llamada simiente:

19Pensando que aun de los muertos es Dios poderoso para levantar; de donde también le volvió á recibir por figura.

20Por fe bendijo Isaac á Jacob y á Esaú respecto á cosas que habían de ser.

21Por fe Jacob, muriéndose, bendijo á cada uno de los hijos de José, y adoró estribando sobre la punta de su bordón.

22Por fe José, muriéndose, se acordó de la partida de los hijos de Israel; y dió mandamiento acerca de sus huesos.

23Por fe Moisés, nacido, fué escondido de sus padres por tres meses, porque le vieron hermoso niño; y no temieron el mandamiento del rey.

24Por fe Moisés, hecho ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón;

25Escogiendo antes ser afligido con el pueblo de Dios, que gozar de comodidades temporales de pecado.

26Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los Egipcios; porque miraba á la remuneración.

27Por fe dejó á Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.

28Por fe celebró la pascua y el derramamiento de la sangre, para que el que mataba los primogénitos no los tocase.

29Por fe pasaron el mar Bermejo como por tierra seca: lo cual probando los Egipcios, fueron sumergidos.

30Por fe cayeron los muros de Jericó con rodearlos siete días.

31Por fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los incrédulos, habiendo recibido á los espías con paz.

32¿Y qué más digo? porque el tiempo me faltará contando de Gedeón, de Barac, de Samsón, de Jephté, de David, de Samuel, y de los profetas:

33Que por fe ganaron reinos, obraron justicia, alcanzaron promesas, taparon las bocas de leones,

34Apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de cuchillo, convalecieron de enfermedades, fueron hechos fuertes en batallas, trastornaron campos de extraños.

35Las mujeres recibieron sus muertos por resurrección; unos fueron estirados, no aceptando el rescate, para ganar mejor resurrección;

36Otros experimentaron vituperios y azotes; y á más de esto prisiones y cárceles;

37Fueron apedreados, aserrados, tentados, muertos á cuchillo; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados;

38De los cuales el mundo no era digno; perdidos por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.

39Y todos éstos, aprobados por testimonio de la fe, no recibieron la promesa;

40Proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen perfeccionados sin nosotros.

26/01/2009 GMT 1

El Sermon en El Monte de Los Olivos

arsenio @ 19:38

Lucas 21

1Y MIRANDO, vió á los ricos que echaban sus ofrendas en el gazofilacio.

2Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí dos blancas.

3Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:

4Porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía.

5Y á unos que decían del templo, que estaba adornado de hermosas piedras y dones, dijo:

6Estas cosas que veis, días vendrán que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruída.

7Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de comenzar á ser hechas?

8El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy; y, el tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos.

9Empero cuando oyereis guerras y sediciones, no os espantéis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero: mas no luego será el fin.

10Entonces les dijo: Se levantará gente contra gente, y reino contra reino;

11Y habrá grandes terremotos, y en varios lugares hambres y pestilencias: y habrá espantos y grandes señales del cielo.

12Mas antes de todas estas cosas os echarán mano, y perseguirán, entregándoos á las sinagogas y á las cárceles, siendo llevados á los reyes y á los gobernadores por causa de mi nombre.

13Y os será para testimonio.

14Poned pues en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder:

15Porque yo os daré boca y sabiduría, á la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opondrán.

16Mas seréis entregados aun de vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán á algunos de vosotros.

17Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.

18Mas un pelo de vuestra cabeza no perecerá.

19En vuestra paciencia poseeréis vuestras almas.

20Y cuando viereis á Jerusalem cercada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.

21Entonces los que estuvieren en Judea, huyan á los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.

22Porque estos son días de venganza: para que se cumplan todas las cosas que están escritas.

23Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días! porque habrá apuro grande sobre la tierra é ira en este pueblo.

24Y caerán á filo de espada, y serán llevados cautivos á todas las naciones: y Jerusalem será hollada de las gentes, hasta que los tiempos de las gentes sean cumplidos.

25Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido de la mar y de las ondas:

26Secándose los hombres á causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán á la redondez de la tierra: porque las virtudes de los cielos serán conmovidas.

27Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande.

28Y cuando estas cosas comenzaren á hacerse, mirad, y levantad vuestras cabezas, porque vuestra redención está cerca.

29Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:

30Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.

31Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.

32De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.

33El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.

34Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.

35Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.

36Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del hombre.

37Y enseñaba de día en el templo; y de noche saliendo, estábase en el monte que se llama de las Olivas.

38Y todo el pueblo venía á él por la mañana, para oirle en el templo.

17/01/2009 GMT 1

Nunca Desmayes (Himno)

arsenio @ 10:20

1
Nunca desmayes, que en el afán
Dios cuidará de ti;
sus fuertes alas te cubrirán;
Dios cuidará de ti.

Coro
Dios cuidará de ti;
velando está su tierno amor;
sí, cuidará de ti,
Dios cuidará de ti.

2
En duras pruebas y en aflicción,
Dios cuidará de ti;
en tus conflictos y en tentación,
Dios cuidará de ti.

3
De sus riquezas te suplirá;
Dios cuidará de ti;
jamás sus bienes te negará;
Dios cuidará de ti.

4
Que vengan pruebas o cruel dolor,
Dios cuidará de ti;
tus cargas pon sobre el Salvador;
Dios cuidará de ti.

Compositor W. Stillman Martin
Autora Civilla D. Martin

Archivo MIDI = http://himnariodigital.com/midi/hd424cv.mid

13/01/2009 GMT 1

Exhortacion a entrar en el "reposo" de Dios mediante la fe en Cristo

arsenio @ 14:40

Hebreos 4

1TEMAMOS, pues, que quedando aún la promesa de entrar en su reposo, parezca alguno de vosotros haberse apartado.

2Porque también á nosotros se nos ha evangelizado como á ellos; mas no les aprovechó el oir la palabra á los que la oyeron sin mezclar fe.

3Empero entramos en el reposo los que hemos creído, de la manera que dijo: Como juré en mi ira, No entrarán en mi reposo: aun acabadas las obras desde el principio del mundo.

4Porque en un cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.
5Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.

6Así que, pues que resta que algunos han de entrar en él, y aquellos á quienes primero fué anunciado no entraron por causa de desobediencia,

7Determina otra vez un cierto día, diciendo por David: Hoy, después de tanto tiempo; como está dicho: Si oyereis su voz hoy, No endurezcáis vuestros corazones.

8Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.

9Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.

10Porque el que ha entrado en su reposo, también él ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.

11Procuremos pues de entrar en aquel reposo; que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.

12Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
13Y no hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia; antes todas las cosas están desnudas y abiertas á los ojos de aquel á quien tenemos que dar cuenta.

14Por tanto, teniendo un gran Pontífice, que penetró los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.

15Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

16Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.

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