Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Cristo Viene Pronto
"Porque no hará nada Jehova el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas". Amos 3:7.

Categoría: Advertencias

26/06/2009 GMT 1

Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero

arsenio @ 12:51

Apocalipsis 19

1DESPUÉS de estas cosas oí una gran voz de gran compañía en el cielo, que decía: Aleluya: Salvación y honra y gloria y potencia al Señor Dios nuestro

2Porque sus juicios son verdaderos y justos; porque él ha juzgado á la grande ramera, que ha corrompido la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella.

3Y otra vez dijeron: Aleluya. Y su humo subió para siempre jamás.

4Y los veinticuatro ancianos y los cuatro animales se postraron en tierra, y adoraron á Dios que estaba sentado sobre el trono, diciendo: Amén: Aleluya.

5Y salió una voz del trono, que decía: Load á nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes.

6Y oí como la voz de una grande compañía, y como el ruido de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: Aleluya: porque reinó el Señor nuestro Dios Todopoderoso.

7Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque son venidas las bodas del Cordero, y su esposa se ha aparejado.

8Y le fué dado que se vista de lino fino, limpio y brillante: porque el lino fino son las justificaciones de los santos.

9Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas.

10Y yo me eché á sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora á Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.

11Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea.

12Y sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno entendía sino él mismo.

13Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.

14Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.

15Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes: y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.

16Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEñOR DE SEñORES.

17Y vi un ángel que estaba en el sol, y clamó con gran voz, diciendo á todas las aves que volaban por medio del cielo: Venid, y congregaos á la cena del gran Dios,

18Para que comáis carnes de reyes, y de capitanes, y carnes de fuertes, y carnes de caballos, y de los que están sentados sobre ellos; y carnes de todos, libres y siervos, de pequeños y de grandes

19Y vi la bestia, y los reyes de la tierra y sus ejércitos, congregados para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo, y contra su ejército.

20Y la bestia fué presa, y con ella el falso profeta que había hecho las señales delante de ella, con las cuales había engañado á los que tomaron la señal de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego ardiendo en azufre.

21Y los otros fueron muertos con la espada que salía de la boca del que estaba sentado sobre el caballo, y todas las aves fueron hartas de las carnes de ellos.

07/06/2009 GMT 1

Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento

arsenio @ 13:42

Oseas 4
1OID palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová pleitea con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra.
2Perjurar, y mentir, y matar, y hurtar y adulterar prevalecieron, y sangres se tocaron con sangres.

3Por lo cual, se enlutará la tierra, y extenuaráse todo morador de ella, con las bestias del campo, y las aves del cielo: y aun los peces de la mar fallecerán.

4Ciertamente hombre no contienda ni reprenda á hombre, porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote.

5Caerás por tanto en el día, y caerá también contigo el profeta de noche; y á tu madre talaré.

6Mi pueblo fué talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.

7Conforme á su grandeza así pecaron contra mí: trocaré su honra en afrenta.

8Comen del pecado de mi pueblo, y en su maldad levantan su alma.

9Tal será el pueblo como el sacerdote: y visitaré sobre él sus caminos, y pagaréle conforme á sus obras.

10Y comerán, mas no se hartarán; fornicarán, mas no se aumentarán: porque dejaron de atender á Jehová.

11Fornicación, y vino, y mosto quitan el corazón.

12Mi pueblo á su madero pregunta, y su palo le responde: porque espíritu de fornicaciones lo engañó, y fornicaron debajo de sus dioses.

13Sobre las cabezas de los montes sacrificaron, é incensaron sobre los collados, debajo de encinas, y álamos, y olmos que tuviesen buena sombra: por tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras.

14No visitaré sobre vuestras hijas cuando fornicaren, y sobre vuestras nueras cuando adulteraren: porque ellos ofrecen con las rameras, y con las malas mujeres sacrifican: por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá.

15Si fornicarés tú, Israel, á lo menos no peque Judá: y no entréis en Gilgal, ni subáis á Beth-aven; ni juréis, Vive Jehová.

16Porque como becerra cerrera se apartó Israel: ¿apacentarálos ahora Jehová como á carneros en anchura?

17Ephraim es dado á ídolos; déjalo.

18Su bebida se corrompió; fornicaron pertinazmente: sus príncipes amaron las dádivas, afrenta de ellos.

19Atóla el viento en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.

24/05/2009 GMT 1

No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová,..

arsenio @ 15:05

Jeremías 7

1PALABRA que fué de Jehová á Jeremías, diciendo:
2Ponte á la puerta de la casa de Jehová, y predica allí esta palabra, y di: Oid palabra de Jehová, todo Judá, los que entráis por estas puertas para adorar á Jehová.

3Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar.

4No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es éste.

5Mas si mejorareis cumplidamente vuestros caminos y vuestras obras; si con exactitud hiciereis derecho entre el hombre y su prójimo,

6Ni oprimiereis al peregrino, al huérfano, y á la viuda, ni en este lugar derramareis la sangre inocente, ni anduviereis en pos de dioses ajenos para mal vuestro;

7Os haré morar en este lugar, en la tierra que dí á vuestros padres para siempre.

8He aquí vosotros os confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan.

9¿Hurtando, matando, y adulterando, y jurando falso, é incensando á Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis,

10Vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos: para hacer todas estas abominaciones?

11¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa, sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo veo, dice Jehová.

12Andad empero ahora á mi lugar que fué en Silo, donde hice que morase mi nombre al principio, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel.

13Ahora pues, por cuanto habéis vosotros hecho todas estas obras, dice Jehová, y bien que os hablé, madrugando para hablar, no oísteis, y os llamé, y no respondisteis;

14Haré también á esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y á este lugar que dí á vosotros y á vuestros padres, como hice á Silo:

15Que os echaré de mi presencia como eché á todos vuestros hermanos, á toda la generación de Ephraim.

16Tú pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración, ni me ruegues; porque no te oiré.

17¿No ves lo que estos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalem?

18Los hijos cogen la leña, y los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas á la reina del cielo y para hacer ofrendas á dioses ajenos, por provocarme á ira.

19¿Provocaránme ellos á ira, dice Jehová, y no más bien obran ellos mismos para confusión de sus rostros?

20Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que mi furor y mi ira se derrama sobre este lugar, sobre los hombres, sobre los animales, sobre los árboles del campo, y sobre los frutos de la tierra; y encenderáse, y no se apagará.

21Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Añadid vuestros holocaustos sobre vuestros sacrificios, y comed carne.

22Porque no hablé yo con vuestros padres, ni les mandé el día que los saqué de la tierra de Egipto, acerca de holocaustos y de víctimas:

23Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré á vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mandare, para que os vaya bien.

24Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante,

25Desde el día que vuestros padres salieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Y os envié á todos los profetas mis siervos, cada día madrugando y enviándolos:

26Mas no me oyeron ni inclinaron su oído; antes endurecieron su cerviz, é hicieron peor que sus padres.

27Tú pues les dirás todas estas palabras, mas no te oirán; aun los llamarás, y no te responderán.

28Les dirás por tanto: Esta es la gente que no escuchó la voz de Jehová su Dios, ni tomó corrección; perdióse la fe, y de la boca de ellos fué cortada.

29Trasquila tu cabello, y arrójalo, y levanta llanto sobre las alturas; porque Jehová ha aborrecido y dejado la nación de su ira.

30Porque los hijos de Judá han hecho lo malo ante mis ojos, dice Jehová; pusieron sus abominaciones en la casa sobre la cual mi nombre fué invocado, amancillándola.

31Y han edificado los altos de Topheth, que es en el valle del hijo de Hinnom, para quemar al fuego sus hijos y sus hijas, cosa que yo no les mandé, ni subió en mi corazón.

32Por tanto, he aquí vendrán días, ha dicho Jehová, que no se diga más, Topheth, ni valle del hijo de Hinnom, sino Valle de la Matanza; y serán enterrados en Topheth, por no haber lugar.

33Y serán los cuerpos muertos de este pueblo para comida de las aves del cielo y de las bestias de la tierra; y no habrá quien las espante.

34Y haré cesar de las ciudades de Judá, y de la calles de Jerusalem, voz de gozo y voz de alegría, voz de esposo y voz de esposa; porque la tierra será en desolación.

12/05/2009 GMT 1

¿Y qué concordia Cristo con Belial?

arsenio @ 15:47

2 Corintios 6

1Y ASI nosotros, como ayudadores juntamente con él, os exhortamos también á que no recibáis en vano la gracia de Dios,

2En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salud te he socorrido: he aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salud:)

3No dando á nadie ningún escándalo, porque el ministerio nuestro no sea vituperado:

4Antes habiéndonos en todas cosas como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias;

5En azotes, en cárceles, en alborotos, en trabajos, en vigilias, en ayunos;

6En castidad, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en Espíritu Santo, en amor no fingido;

7En palabra de verdad, en potencia de Dios, en armas de justicia á diestro y á siniestro;

8Por honra y por deshonra, por infamia y por buena fama; como engañadores, mas hombres de verdad;

9Como ignorados, mas conocidos; como muriendo, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos;

10Como doloridos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo á muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.
11Nuestra boca está abierta á vosotros, oh Corintios: nuestro corazón es ensanchado.

12No estáis estrechos en nosotros, mas estáis estrechos en vuestras propias entrañas.

13Pues, para corresponder al propio modo (como á hijos hablo), ensanchaos también vosotros.

14No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿qué compañía tienes la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas?

15¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿ó qué parte el fiel con el infiel?

16¿Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo.

17Por lo cual Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, 18Y seré á vosotros Padre, Y vosotros me seréis á mí hijos é hijas, dice el Señor Todopoderoso.

26/03/2009 GMT 1

La Tradicion de Los Ancianos

arsenio @ 14:33

Marcos 7

1Y SE juntaron á él los Fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalem;

2Los cuales, viendo á algunos de sus discípulos comer pan con manos comunes, es á saber, no lavadas, los condenaban.

3(Porque los Fariseos y todos los Judíos, teniendo la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen.

4Y volviendo de la plaza, si no se lavaren, no comen. Y otras muchas cosas hay, que tomaron para guardar, como las lavaduras de los vasos de beber, y de los jarros, y de los vasos de metal, y de los lechos.)

5Y le preguntaron los Fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme á la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos comunes?

6Y respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, Mas su corazón lejos está de mí.

7Y en vano me honra, Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.

8Porque dejando el mandamiento de Dios, tenéis la tradición de los hombres; las lavaduras de los jarros y de los vasos de beber: y hacéis otras muchas cosas semejantes.

9Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.

10Porque Moisés dijo: Honra á tu padre y á tu madre, y: El que maldijera al padre ó á la madre, morirá de muerte.

11Y vosotros decís: Basta si dijere un hombre al padre ó á la madre: Es Corbán (quiere decir, don mío á Dios) todo aquello con que pudiera valerte;

12Y no le dejáis hacer más por su padre ó por su madre,

13Invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que disteis: y muchas cosas hacéis semejantes á éstas.

14Y llamando á toda la multitud, les dijo: Oidme todos, y entended:

15Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar: mas lo que sale de él, aquello es lo que contamina al hombre.

16Si alguno tiene oídos para oir, oiga.

17Y apartado de la multitud, habiendo entrado en casa, le preguntaron sus discípulos sobra la parábola.

18Y díjoles: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar;

19Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale á la secreta? Esto decía, haciendo limpias todas las viandas.

20Mas decía, que lo que del hombre sale, aquello contamina al hombre.

21Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,

22Los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, las desvergüenzas, el ojo maligno, las injurias, la soberbia, la insensatez.

23Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

24Y levantándose de allí, se fué á los términos de Tiro y de Sidón; y entrando en casa, quiso que nadie lo supiese; mas no pudo esconderse.

25Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se echó á sus pies.

26Y la mujer era Griega, Sirofenisa de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio.

27Más Jesús le dijo: Deja primero hartarse los hijos, porque no es bien tomar el pan de los hijos y echarlo á los perrillos.

28Y respondió ella, y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos.

29Entonces le dice: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.

30Y como fué á su casa, halló que el demonio había salido, y á la hija echada sobre la cama.

31Y volviendo á salir de los términos de Tiro, vino por Sidón á la mar de Galilea, por mitad de los términos de Decápolis.

32Y le traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima.

33Y tomándole aparte de la gente, metió sus dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua;

34Y mirando al cielo, gimió, y le dijo: Ephphatha: que es decir: Sé abierto.

35Y luego fueron abiertos sus oídos, y fué desatada la ligadura de su lengua, y hablaba bien.

36Y les mandó que no lo dijesen á nadie; pero cuanto más les mandaba, tanto más y más lo divulgaban.

37Y en gran manera se maravillaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo: hace á los sordos oir, y á los mudos hablar.

18/02/2009 GMT 1

Advertencias sobre las Artimañas de la ramera

arsenio @ 15:53

Proverbios 7

1HIJO mío, guarda mis razones, Y encierra contigo mis mandamientos.
2Guarda mis mandamientos, y vivirás; Y mi ley como las niñas de tus ojos.

3Lígalos á tus dedos; Escríbelos en la tabla de tu corazón.

4Di á la sabiduría: Tú eres mi hermana; Y á la inteligencia llama parienta:

5Para que te guarden de la mujer ajena, Y de la extraña que ablanda sus palabras.

6Porque mirando yo por la ventana de mi casa, Por mi celosía,

7Vi entre los simples, Consideré entre los jóvenes, Un mancebo falto de entendimiento,

8El cual pasaba por la calle, junto á la esquina de aquella, E iba camino de su casa,

9A la tarde del día, ya que oscurecía, En la oscuridad y tiniebla de la noche.

10Y he aquí, una mujer que le sale al encuentro Con atavío de ramera, astuta de corazón,

11Alborotadora y rencillosa, Sus pies no pueden estar en casa;

12Unas veces de fuera, ó bien por las plazas, Acechando por todas las esquinas.

13Y traba de él, y bésalo; Desvergonzó su rostro, y díjole:

14Sacrificios de paz había prometido, Hoy he pagado mis votos;

15Por tanto he salido á encontrarte, Buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado.

16Con paramentos he ataviado mi cama, Recamados con cordoncillo de Egipto.

17He sahumado mi cámara Con mirra, áloes, y cinamomo.

18Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana; Alegrémonos en amores.

19Porque el marido no está en casa, Hase ido á un largo viaje:

20El saco de dinero llevó en su mano; El día señalado volverá á su casa.

21Rindiólo con la mucha suavidad de sus palabras, Obligóle con la blandura de sus labios.

22Vase en pos de ella luego, Como va el buey al degolladero, Y como el loco á las prisiones para ser castigado;

23Como el ave que se apresura al lazo, Y no sabe que es contra su vida, Hasta que la saeta traspasó su hígado.

24Ahora pues, hijos, oidme, Y estad atentos á las razones de mi boca.

25No se aparte á sus caminos tu corazón; No yerres en sus veredas.

26Porque á muchos ha hecho caer heridos; Y aun los más fuertes han sido muertos por ella.

27Caminos del sepulcro son su casa, Que descienden á las cámaras de la muerte.

04/02/2009 GMT 1

Toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra

arsenio @ 14:32

Por tanto, he aquí, yo envío á vosotros profetas, y sabios, y escribas: y de ellos, á unos mataréis y crucificaréis, y á otros de ellos azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad:

Para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de Zacarías, hijo de Barachîas, al cual matasteis entre el templo y el altar.

Mateo 23:34, 35.

26/01/2009 GMT 1

El Sermon en El Monte de Los Olivos

arsenio @ 19:38

Lucas 21

1Y MIRANDO, vió á los ricos que echaban sus ofrendas en el gazofilacio.

2Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí dos blancas.

3Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:

4Porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía.

5Y á unos que decían del templo, que estaba adornado de hermosas piedras y dones, dijo:

6Estas cosas que veis, días vendrán que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruída.

7Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de comenzar á ser hechas?

8El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy; y, el tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos.

9Empero cuando oyereis guerras y sediciones, no os espantéis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero: mas no luego será el fin.

10Entonces les dijo: Se levantará gente contra gente, y reino contra reino;

11Y habrá grandes terremotos, y en varios lugares hambres y pestilencias: y habrá espantos y grandes señales del cielo.

12Mas antes de todas estas cosas os echarán mano, y perseguirán, entregándoos á las sinagogas y á las cárceles, siendo llevados á los reyes y á los gobernadores por causa de mi nombre.

13Y os será para testimonio.

14Poned pues en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder:

15Porque yo os daré boca y sabiduría, á la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opondrán.

16Mas seréis entregados aun de vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán á algunos de vosotros.

17Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.

18Mas un pelo de vuestra cabeza no perecerá.

19En vuestra paciencia poseeréis vuestras almas.

20Y cuando viereis á Jerusalem cercada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.

21Entonces los que estuvieren en Judea, huyan á los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.

22Porque estos son días de venganza: para que se cumplan todas las cosas que están escritas.

23Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días! porque habrá apuro grande sobre la tierra é ira en este pueblo.

24Y caerán á filo de espada, y serán llevados cautivos á todas las naciones: y Jerusalem será hollada de las gentes, hasta que los tiempos de las gentes sean cumplidos.

25Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido de la mar y de las ondas:

26Secándose los hombres á causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán á la redondez de la tierra: porque las virtudes de los cielos serán conmovidas.

27Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande.

28Y cuando estas cosas comenzaren á hacerse, mirad, y levantad vuestras cabezas, porque vuestra redención está cerca.

29Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:

30Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.

31Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.

32De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.

33El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.

34Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.

35Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.

36Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del hombre.

37Y enseñaba de día en el templo; y de noche saliendo, estábase en el monte que se llama de las Olivas.

38Y todo el pueblo venía á él por la mañana, para oirle en el templo.

Dios cuida y guía a su pueblo

arsenio @ 11:44

Salmos 78

1ESCUCHA, pueblo mío, mi ley: Inclinad vuestro oído á las palabras de mi boca.
2Abriré mi boca en parábola; Hablaré cosas reservadas de antiguo:

3Las cuales hemos oído y entendido; Que nuestros padres nos las contaron.

4No las encubriremos á sus hijos, Contando á la generación venidera las alabanzas de Jehová, Y su fortaleza, y sus maravillas que hizo.

5El estableció testimonio en Jacob, Y pusó ley en Israel; La cual mandó á nuestros padres Que la notificasen á sus hijos;

6Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; Y los que se levantarán, lo cuenten á sus hijos;

7A fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios, Y guarden sus mandamientos:

8Y no sean como sus padres, Generación contumaz y rebelde; Generación que no apercibió su corazón, Ni fué fiel para con Dios su espíritu.

9Los hijos de Ephraim armados, flecheros, Volvieron las espaldas el día de la batalla.

10No guardaron el pacto de Dios, Ni quisieron andar en su ley:

11Antes se olvidaron de sus obras, Y de sus maravillas que les había mostrado.

12Delante de sus padres hizo maravillas En la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.

13Rompió la mar, é hízolos pasar; E hizo estar las aguas como en un montón.

14Y llevólos de día con nube, Y toda la noche con resplandor de fuego.

15Hendió las peñas en el desierto: Y dióles á beber como de grandes abismos;

16Pues sacó de la peña corrientes, E hizo descender aguas como ríos.

17Empero aun tornaron á pecar contra él, Enojando en la soledad al Altísimo.

18Pues tentaron á Dios en su corazón, Pidiendo comida á su gusto.

19Y hablaron contra Dios, Diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto?

20He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, Y arroyos salieron ondeando: ¿Podrá también dar pan? ¿Aparejará carne á su pueblo?

21Por tanto oyó Jehová, é indignóse: Y encendióse el fuego contra Jacob, Y el furor subió también contra Israel;

22Por cuanto no habían creído á Dios, Ni habían confiado en su salud:

23A pesar de que mandó á las nubes de arriba, Y abrió las puertas de los cielos,

24E hizo llover sobre ellos maná para comer, Y dióles trigo de los cielos.

25Pan de nobles comió el hombre: Envióles comida á hartura.

26Movió el solano en el cielo, Y trajo con su fortaleza el austro.

27E hizo llover sobre ellos carne como polvo, Y aves de alas como arena de la mar.

28E hízolas caer en medio de su campo, Alrededor de sus tiendas.

29Y comieron, y hartáronse mucho: Cumplióles pues su deseo.

30No habían quitado de sí su deseo, Aun estaba su vianda en su boca,

31Cuando vino sobre ellos el furor de Dios, Y mató los más robustos de ellos, Y derribo los escogidos de Israel.

32Con todo esto pecaron aún, Y no dieron crédito á sus maravillas.

33Consumió por tanto en nada sus días, Y sus años en la tribulación.

34Si los mataba, entonces buscaban á Dios; Entonces se volvían solícitos en busca suya.

35Y acordábanse que Dios era su refugio. Y el Dios Alto su redentor.

36Mas le lisonjeaban con su boca, Y con su lengua le mentían:

37Pues sus corazones no eran rectos con él, Ni estuvieron firmes en su pacto.

38Empero él misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía: Y abundó para apartar su ira, Y no despertó todo su enojo.

39Y acordóse que eran carne; Soplo que va y no vuelve.

40¡Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, Lo enojaron en la soledad!

41Y volvían, y tentaban á Dios, Y ponían límite al Santo de Israel.

42No se acordaron de su mano, Del día que los redimió de angustia;

43Cuando puso en Egipto sus señales, Y sus maravillas en el campo de Zoán;

44Y volvió sus ríos en sangre, Y sus corrientes, porque no bebiesen.

45Envió entre ellos una mistura de moscas que los comían, Y ranas que los destruyeron.

46Dió también al pulgón sus frutos, Y sus trabajos á la langosta.

47Sus viñas destruyó con granizo, Y sus higuerales con piedra;

48Y entregó al pedrisco sus bestias, Y al fuego sus ganados.

49Envió sobre ellos el furor de su saña, Ira y enojo y angustia, Con misión de malos ángeles.

50Dispuso el camino á su furor; No eximió la vida de ellos de la muerte, Sino que entregó su vida á la mortandad.

51E hirió á todo primogénito en Egipto, Las primicias de las fuerzas en las tiendas de Châm.

52Empero hizo salir á su pueblo como ovejas, Y llevólos por el desierto, como un rebaño.

53Y guiólos con seguridad, que no tuvieron miedo; Y la mar cubrió á sus enemigos.

54Metiólos después en los términos de su santuario, En este monte que ganó su mano derecha.

55Y echó las gentes de delante de ellos, Y repartióles una herencia con cuerdas; E hizo habitar en sus moradas á las tribus de Israel.

56Mas tentaron y enojaron al Dios Altísimo, Y no guardaron sus testimonios;

57Sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres: Volviéronse como arco engañoso.

58Y enojáronlo con sus altos, Y provocáronlo á celo con sus esculturas.

59Oyólo Dios, y enojóse, Y en gran manera aborreció á Israel.

60Dejó por tanto el tabernáculo de Silo, La tienda en que habitó entre los hombres;

61Y dió en cautividad su fortaleza, Y su gloria en mano del enemigo.

62Entregó también su pueblo á cuchillo, Y airóse contra su heredad.

63El fuego devoró sus mancebos, Y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales.

64Sus sacerdotes cayeron á cuchillo, Y sus viudas no lamentaron.

65Entonces despertó el Señor á la manera del que ha dormido, Como un valiente que grita excitado del vino:

66E hirió á sus enemigos en las partes posteriores: Dióles perpetua afrenta.

67Y desechó el tabernáculo de José, Y no escogió la tribu de Ephraim.

68Sino que escogió la tribu de Judá, El monte de Sión, al cual amó.

69Y edificó su santuario á manera de eminencia, Como la tierra que cimentó para siempre.

70Y eligió á David su siervo, Y tomólo de las majadas de las ovejas:

71De tras las paridas lo trajo, Para que apacentase á Jacob su pueblo, y á Israel su heredad.

72Y apacentólos con entereza de su corazón; Y pastoreólos con la pericia de sus manos.

24/12/2008 GMT 1

El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.

arsenio @ 14:31

1 Juan 2
1HIJITOS míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, á Jesucristo el justo;
2Y él es la propiciación por nuestros pecados: y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

3Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos.

4El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él;

5Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él.

6El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.

7Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.

8Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros; porque las tinieblas son pasadas, y la verdadera luz ya alumbra.

9El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía.

10El que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él.

11Mas el que aborrece á su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe á donde va; porque las tinieblas le han cegado los ojos.

12Os escribo á vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os son perdonados por su nombre.

13Os escribo á vosotros, padres, porque habéis conocido á aquel que es desde el principio. Os escribo á vosotros, mancebos, porque habéis vencido al maligno. Os escribo á vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre.

14Os he escrito á vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito á vosotros, mancebos, porque sois fuertes, y la palabra de Dios mora en vosotros, y habéis vencido al maligno.

15No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

16Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo.

17Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

18Hijitos, ya es el último tiempo: y como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado á ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo.

19Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son de nosotros.

20Mas vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

21No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino como á los que la conocéis, y que ninguna mentira es de la verdad.

22¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este tal es anticristo, que niega al Padre y al Hijo.

23Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiese al Hijo tiene también al Padre.

24Pues lo que habéis oído desde el principio, sea permaneciente en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio fuere permaneciente en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.

25Y esta es la promesa, la cual él nos prometió, la vida eterna.

26Os he escrito esto sobre los que os engañan.

27Pero la unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros, y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseveraréis en él.

28Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida.

29Si sabéis que él es justo, sabed también que cualquiera que hace justicia, es nacido de él.

Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis